miércoles, 18 de noviembre de 2009

Museo del Vino de Santiso. Cangas del Narcea, Asturias


Expociencia diseña, produce y equipa el Museo del Vino de Santiso (Cangas del Narcea, Asturias.

Hemos planteado crear un Centro en el que cohabiten el legado patrimonial, la dimensión divulgativa, así como el espíritu dinamizador y el vínculo con el territorio inmediato. Se ha tenido muy en cuenta la realidad que rodea el Museo a través de un diálogo abierto, fluido y franco con el entorno y los sectores implicados; asimismo hemos considerado criterios de sostenibilidad y ecoeficiencia en el funcionamiento de los equipamientos y las instalaciones, y finalmente se ha querido contribuir a un desarrollo sostenible del Concejo de Cangas del Narcea y de la localidad de Santiso, a través de la creación de un valor cultural, medioambiental, social y económico.

El edificio es de nueva planta, de diseño elíptico, con una enorme carga arquitectónica y respeto por el entorno.
Para enfatizar el buen diálogo de nuestro proyecto con el edificio existente, se ha planteado un recorrido se elíptico, siguiendo el diseño que marca la arquitectura existente, lo que permite generar una circulación clara y coherente con el espacio museístico.

El acceso se realiza pues a través de la fachada principal del Museo, que da entrada a un primer ámbito de acogida, vertebrador espacial del museo, en el cual el visitante recibe las primeras informaciones y, sin necesidad de recorrer todo el Centro, puede planear su visita a los espacios relacionados con el vino en la zona. Siguiendo un sentido contrario a las agujas de un reloj, a la izquierda, se atraviesan los dos primeros ámbitos temáticos: Historia y tiempo y Paisaje y Viñas. Con la teoría explicada y asimilada se invita a salir al balcón exterior donde se experimenta de una manera más práctica el cultivo de la vid. De vuelta al centro un audiovisual espera a los visitantes que, además de asentar conocimientos, contribuirá a romper con la linealidad del discurso expositivo. Tras el visionado de éste se procede a recorrer los dos últimos ámbitos del museo: El misterio del vino y Sentidos y Paisaje, para fi nalmente, volver a la zona de acogida y desde ahí abandonar el Centro. Esta circulación se completará con la visita al espacio exterior cubierto y a la bodega tradicional.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Expociencia, la empresa que hizo el MUJA, diseñará el contenido del Museo del Vino de Cangas

www.lne.es
Jueves 12 de noviembre de 2009

Pepe RODRÍGUEZ


El gobierno local elige la firma, entre las seis que optaron al contrato, por su experiencia en el sector y por ejecutar la obra en tres meses y medio.



El proyecto para dotar de contenido al Museo del Vino, situado en el barrio de Santiso de Cangas del Narcea, ha sido adjudicado a la empresa Expociencia. La elección se hizo entre seis empresas que presentaron oferta. Los argumentos para quedarse con dicha empresa son que ha cifrado en tres meses y medio lo que tardará en llevar a cabo la actuación y su experiencia en este terreno. Expociencia ha hecho obras similares en Asturias, como la del Museo de la Siderurgia y la del MUJA en Asturias, además de otros centros en el resto de España. El presupuesto con el que se cuenta para que el barrio de Santiso sea una referencia para el Vino de Calidad de Cangas es de unos 380.000 euros.

Uno de los motivos más importantes que obligan a que se lleve a cabo cuanto antes la apertura del museo es que Cangas acogerá, en el año 2010, la reunión anual de la Asociación de Museos del Vino de toda España. El alcalde, José Manuel Martínez, cree que «esta obra es muy importante porque sitúa al vino local como marca dentro del circuito nacional. Estaremos incluidos en la red de Museos del Vino y sólo nos faltará ser Denominación de Origen para poder certificar la Ruta del Vino. Eso, sin duda, atraerá a muchos visitantes». Además, el enoturismo se considera, desde el Gobierno local, como un turismo de mucha calidad y se muestran muy satisfechos con la implicación privada que está teniendo el desarrollo de este sector.

Las obras del Museo del Vino de Cangas no han estado exentas de polémica. Meses atrás, el PSOE criticó la falta de transparencia en la tramitación del proyecto y se aseguró que habían ilegalidades en la convocatoria y en la publicidad que se le dio al proyecto para llenar de contenido el equipamiento. Los socialistas llegaron a insinuar que la obra estaba ya concedida de antemano a alguna empresa afín al Gobierno local.

El Alcalde negó los hechos y criticó ayer la postura de la oposición. «Es lo de siempre: en todo cuanto hacemos ponen problemas y tratan de que no se hagan las cosas: casa de cultura, centro de salud, centro de mayores... Y eso es porque demostramos, en dos años, hacer más cosas con menos medios, menos inversiones y más presiones externas». Sobra la falta de publicidad al concurso, Martínez señaló: «Si no hubiésemos seguido los criterios establecidos ¿cómo es que se presentaron empresas de Madrid, Cataluña, País Vasco..?».

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Expociencia ajudicataria del proyecto para espacios fluviales


Inventario, plan estratégico de recuperación y puesta en valor, guía de eco-recursos y prácticas sostenibles en los espacios fluviales.

El objetivo principal de este proyecto es georeferenciar y poner en valor diferentes recuros vinculados con el agua y la agricultura, ya sean arquitectónicos, históricos o etnográficos, relacionados con los cauces fluviales históricos, que han de ser recuperados y puestos en valor para generaciones futuras.

El Plan de Actuación se planteará con la idea de proporcionar una herramienta clave, para que las administraciones competentes y los habitantes de los territorios afectados conozcan los espacios en los que es más urgente actuar, y las actuaciones propuestas de cara a la sostenibilidad del territorio y a la interacción de sus habitantes con el medio.

Se pretende asimismo fomentar:
> actividades sostenibles de aprovechamiento de los recursos fluviales
> recursos ambientales ligados a espacios forestales de ribera (paliar el Cambio Climático)
> actividades lúdicas y de turismo sostenible y/o activo.

viernes, 30 de octubre de 2009

Las meninas se escapan del museo


17 esculturas gigantes del artista Manolo Valdés invaden la calle


ANAÍS BERDIÉ - Madrid - 22/10/2009

Una detrás de otra, con su porte cortesano, cinco meninas de bronce vigilan el paseo del Prado desde ayer. Como si mirasen de reojo a la estatua del maestro Velázquez, apostado frente a la entrada del museo en el que se exhibe su obra cumbre, de la que parecen haberse escapado por unos días la infanta Margarita y la reina Mariana.

¿Qué hacen las meninas a pie de calle? "Es como si hubieran estado ahí siempre". A Manolo Valdés (Valencia, 1942), el padre de esta "relectura" de los personajes del pintor clásico, se le ve radiante. Cuando aceptó la propuesta de la Obra Social de La Caixa de organizar una exposición de calle itinerante con 17 de sus piezas puso una condición: que la última parada fuese en Madrid. Después de recorrer España -Sevilla, Bilbao, Barcelona, Salamanca, entre otras-, sus monumentales esculturas han recalado en el paseo del Prado, donde se quedarán hasta el 22 de noviembre. Recreaciones en tres dimensiones de obras propias y ajenas, como las mencionadas Las meninas, La gran odalisca, de Ingres, o la Dama de Elche. "Son comentarios de obras maestras", las define el artista, "desde la subjetividad de la escultura".

Tras la fila de meninas a las puertas del CaixaForum se alzan dos enormes bustos de mujer, de facciones lisas y tocados imposibles. Son Regina I y Regina II. A lo lejos, casi oculta bajo el techo del edificio, emerge el rostro ladeado de la odalisca. El resto de la exposición se reparte por la zona central del paseo, custodiada por tres grandes colosos, al modo en que lo hicieron, hace milenios, las esculturas gigantes del mismo nombre en la isla de Rodas.

Para Valdés era una ocasión especial al ver que las obras en las que se ha inspirado, alojadas en el Museo del Prado o en el Arqueológico, "están tan cerca" de las suyas. Su arte ha salido a la calle, como hace unos meses lo hicieron las esculturas de Rodin. A la gente le gusta. Al menos, a los que pasaron por ahí ayer a mediodía, cuando el artista, acompañado por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, descubrió una a una las piezas que llevaban dos noches "durmiendo" a la intemperie, cubiertas con lonas.

No faltaron los piropos, ni se perdió la oportunidad de posar del brazo de la reina Mariana. "Yo me volvía ayer a Andalucía y cambié el billete para quedarme a verlas", exclamaba encantada Margarita Romero, aficionada a la escultura. "Parte del éxito de este tipo de exposiciones es ver cómo reacciona la gente", opinaba después Valdés, tras una paciente sesión de fotos y entrevistas junto a sus piezas, aguantando el frío.Manolo Valdés, pintor y escultor, uno de los más relevantes artistas españoles de la actualidad, no es nuevo en esto del arte en la calle. Ha llevado sus meninas a los jardines del Palais Royal de París, a la Pelikan Platz de Zúrich o al parque Espanadi de Helsinki. Su próximo proyecto es Broadway. Pese a la experiencia, el maestro también conserva algunos miedos. "Exhibiendo en una galería privada me siento más cómodo", confesaba, modesto, Valdés. "En la calle siempre tiene uno un poquito de yuyu porque la gente tiene que ver las obras a su pesar".

Ver y tocar, llevaba razón el artista. Incluso abrazar, como hicieron sin complejos algunos niños de un colegio que acudía de visita al CaixaForum. "Las esculturas que se hacen para la calle tienen un público más variado que el de las salas de exposición", asumía Valdés, explicando cómo adapta su proceso creativo para las obras que van a tener esta ubicación. "Están muy cerca del público, a pie de tierra. Por eso hay que renunciar a ciertos elementos". De ahí la simplicidad de los rostros que caracteriza a sus bustos, en contraste con los intrincados adornos que coronan las cabezas, como los sombreros de órbitas o semejantes a abanicos de Ariadna IV o de las dos Irenes.

Pero esta exposición itinerante, del programa Arte en la calle de la Obra Social de La Caixa, no es siempre igual. Porque las meninas y el resto de piezas que les acompañan (cuatro de ellas nuevas para la muestra) no cuentan lo mismo, al parecer, en cualquier ciudad del mundo. Madrid tiene "un aspecto sentimental" para Valdés, afincado en Nueva York, que no pierde ocasión de visitar el Prado cada vez que recala por la capital ("para llevarme algún trofeo", apunta con una sonrisa). Pero no es lo mismo ver las esculturas cubiertas de nieve en Nueva York que conquistando San Petersburgo o rodeadas de cactus en un desierto a 40 grados. "Lo que hay alrededor las condiciona", asegura el artista. "¿Y qué cuentan cuando están en Madrid?". Valdés duda unos segundos. "Es como si hubieran estado aquí siempre", concluye.

El Museo Jurásico de Asturias prepara una noche de Halloween especial para los niños entre 8 y 12 años

OVIEDO, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Museo Jurásico de Asturias (MUJA) prepara una noche de Halloween especial para el próximo sábado 31 de octubre, en la que los niños de entre 8 y 12 años podrán dormir entre dinosaurios y participar en divertidas actividades didácticas, según informó el mueso en una nota de prensa.

Los asistentes a la velada nocturna de Halloween visitarán el Museo a partir de las 20.00 horas. Tras la cena, que se celebrará en el café del MUJA, los niños realizarán dos talleres didácticos: 'Cuentasaurio', en el se inventarán un cuento sobre dinosaurios, y 'Meteorito volador', en el que elaborarán su propio meteorito para lanzarlo y observar los efectos de su choque con la tierra. Además, verán un audiovisual en el auditorio, antes de dormir a los pies del Camasaurio.

La actividad finalizará el domingo, 1 de noviembre, tras el desayuno y la despedida. Asimismo, el Museo Jurásico también ha organizado el taller 'Pterodáctilos terroríficos', que se celebrará del 30 de octubre al 2 de noviembre a las 12.00, 13.00, 16.30 y 17.30 horas.

Dirigido a niños entre 4 y 11 años, permitirá conocer los distintos tipos de reptiles que existieron en la época del Jurásico y sus participantes podrán elaborar además su propio pterosaurio a partir de los materiales que se facilitarán en el Museo.

El museo tira de fondo de armario

Los directores de los grandes centros buscan estrategias para ganar visitantes - Entre las medidas anticrisis se impone el recurso a las propias colecciones

ÁNGELES GARCÍA - Madrid - 28/10/2009

Cuando la fórmula de las grandes exposiciones parece agotada y los museos ven cada vez más mermados sus presupuestos, llega la hora de recurrir al fondo de armario. Rentabilizar las propias colecciones de cada museo. Algo que en los casos del Prado, el Metropolitan de Nueva York o el vienés Albertina, se presenta en este arranque de temporada como un recurso idóneo. Pero no el único. Los museos británicos, con un 40% de su gasto sufragado por el Estado, son de los pocos que se agarran a la vieja fórmula de las exposiciones estrella con un alarde de marketing y publicidad para encontrar ofertas que logren epatar. ¿Una tercera posibilidad? Ampliar las sedes del propio museo, como el Louvre, que está a punto de abrir una franquicia en Abu-Dhabi. La estrategia no es nueva: recuerda a la política de franquicias del Guggenheim.

Miguel Zugaza, director del Museo del Prado, tiene clara su elección: rentabilizar sus propias colecciones. La exposición recién presentada, dedicada a esa joya oculta del barroco que es Juan Bautista Maíno (1581- 1649), es un buen ejemplo. "Creo que el plato fuerte de un museo debe ser su propia colección y las actividades temporales, apoyarse en lo que constituye la base del centro".

Nicholas Penny, director de la sede londinense de la National Gallery, defensor del conocimiento frente al espectáculo en los centros artísticos, se suma al coro de los que no ven rentable conseguir visitantes a base de extravagancias. Pese a ello, Xavier Bray -conservador jefe de los siglos XVII y XVIII de la National Gallery, que ha creado una verdadera conmoción en la temporada londinense con su exposición de escultura barroca española The sacred made real-, explica que la muestra es producto de la búsqueda de temas que con la sorpresa atraigan al público. "Seguimos las leyes del marketing y la publicidad más agresivos. No podemos permitirnos perder ni un solo visitante".

¿Tienen que ver la crisis y la reducción de presupuestos en estos planteamientos? Zugaza opina que no. "Las partidas son más limitadas, pero eso no hace que varíe el tipo de exposiciones que queremos para el museo". Este invierno, el Prado dedicará una muestra a la pintura holandesa en sus colecciones. Se presentará el catálogo razonado acompañado de una selección de los grandes maestros representados en la pinacoteca. "El Prado es un fondo inagotable", añade Zugaza. "La exposición de Sorolla, la más visitada después de la histórica de Velázquez, no es sino otro ejemplo. Contaba con piezas maestras que pertenecen a este museo y que ahora están en las salas permanentes dedicadas al XIX".

Acaso ése sea un lujo sólo al alcance de los grandes centros. El Albertina de Viena es uno de esos afortunados. Sus propios fondos andan sobrados de relumbrón. Con 65.000 dibujos y un millón de grabados de todas las épocas, sus colecciones de Durero, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Manet o Klimt dan para varias temporadas consecutivas de éxito. De momento, el Albertina ha iniciado ésta con Impresionismo en las colecciones del museo. Courbet, Caillebotte, Manet, Monet, Renoir, Cézanne, Pissarro, Signac y Van Gogh son algunos de los autores que componen una exposición deslumbrante.

El panorama cambia al adentrarnos en el más resbaladizo terreno del arte contemporáneo. Vicente Todolí, director de la Tate Modern de Londres, opina que el recurso al "fondo de armario" sólo sirve para los museos de arte antiguo. Y va más allá. Es "el mismo caramelo con otro envoltorio. Vestir la misma colección de otra manera". Como ejemplo recurre a esas muestras que giran en torno a un tema determinado y que, dice, aburren al espectador más pintado. "Hay fórmulas que ya no se pueden repetir más: 'la nieve en el impresionismo' o 'el sol en el impresionismo', como hace el Museo de Orsay", bromea, "Ya no sirven. Hay que buscar conceptos nuevos y muy atractivos". Tras esa reflexión, quizá sorprenda saber que su gran apuesta para la primavera será Gauguin fabulador.

"La Tate Modern ha reducido la programación porque la esponsorización no existe en estos momentos y con sólo el 40% del presupuesto [aportado por el Estado] no abrimos. Tenemos que conseguir visitantes que vengan y además consuman", continúa. Y en ese consumo está una de las mayores fuentes de ingresos de la Tate: las tiendas y los puntos de restauración dependen directamente del museo. No funcionan como concesiones a empresas subsidiarias.

¿Qué opina Todolí de los museos que comparten o venden su marca como el Guggenheim o el Louvre? "Nos negamos a las franquicias porque entendemos que es imperialismo cultural. El museo tiene que nacer en un entorno propio, no puede haber colonización. No somos los únicos que nos hemos opuesto. El MOMA [neoyorquino] ha hecho lo mismo. Otra cosa es asesorar, pero los modelos no se exportan".

Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía, es contrario también a negociar con la marca. "El nuevo paradigma no debe consistir meramente en reducir gastos a la espera de que la tormenta amaine. Tampoco podemos insistir en aquello que no ha funcionado, esto es, la sustitución de la cultura por el espectáculo, la disneyzación de los museos basada en un sistema de franquicias por el que cada museo repite aquello que ya se ha hecho en otro sitio, en el que el espectador se dedica al reconocimiento de marcas o eslóganes y no al conocimiento de territorios desconocidos".

El responsable del Reina Sofía opina que "es necesario volver a aquello que es esencial en todo museo: a la investigación y a la educación, a que el público se convierta en agente activo, haga suyos y transforme los relatos del museo para que éstos dejen de ser miméticos del mercado y las modas. Es imprescindible que se generen otros modos de colaboración y relación basados en el trabajo en red y no en las franquicias".

Es evidente que ésa no es la forma en la que los responsables del Louvre ven las cosas. Por un millón de euros, la capital de los Emiratos Árabes contará desde 2012 con una lujosa sucursal del museo parisiense construida por Jean Nouvel. Será todo un parque temático museístico en el que la metrópoli francesa se ocupará de las exposiciones temporales. Contará con un espacio dedicado al arte contemporáneo que, con la marca Guggenheim, construye actualmente Frank Gehry. Los préstamos procedentes de las sedes-madre servirán para que gracias a los petrodólares se dé a conocer el arte antiguo a nuevas audiencias.

A estas alturas, ya queda claro que hay soluciones para todos los gustos. Incluso las basadas en el deseo. Guillermo Solana, responsable artístico del Thyssen desde hace cuatro años, confesó públicamente durante la presentación de Las lágrimas de Eros que la idea de montar esta exposición le vino a la cabeza hace año y medio, en el momento más bajo de su carrera, al borde de la depresión más absoluta... El erotismo se le apareció como una fórmula mágica de insuflar vida al espacio. Una fórmula tan criticada por algunos como aplaudida por los muchos visitantes que estos días se agolpan en las salas del Thyssen.

FÓRMULAS PARA HACER TAQUILLA


- Museo del Prado.

Miguel Zugaza está convencido de que no hay mejor oferta que la colección. Goya, Velázquez, El Greco... son un seguro que hace que los visitantes vayan una y mil veces al museo. Las ofertas temporales nacen al calor de esos grandes maestros. Sorolla y ahora Maíno son un claro ejemplo de la nueva vía del primer museo español.

- Reina Sofía.

Podría vivir de las rentas del Guernica. En cambio, Manuel Borja-Villel prefiere volver a aquello que cree que es esencial en todo museo: a la investigación y a la educación, que el público se convierta en agente activo, que haga suyos -y los transforme- los relatos del museo para que éstos dejen de ser puro mercado.

- Tate Modern.

Vicente Todolí busca visitantes y no tiene prejuicios con el concepto muestra-espectáculo. Opta por los grandes temas y por rentabilizar las secciones paralelas a los museos (librerías, restaurantes) para conseguir fondos. No cree en el fondo de armario y rechaza frontalmente las franquicias museísticas.

- National Gallery.

Aunque son los responsables de la exposición-espectáculo de la temporada, dedicada a la escultura barroca española, su director, Nicholas Penny, se declara partidario de difundir conocimiento y opina que el tesoro está dentro del museo y que no compensa conseguir nuevos visitantes a base de actividades extravagantes.

Los museos definen sus estrategias para combatir la crisis

Apuestan por revalorizar sus colecciones, promover las actividades educativas y organizar exposiciones más atractivas

Madrid y Londres, 28/10/09. Masdearte.com

El recorte de sus sueldos por parte de un tercio de los directores de museos estadounidenses, la supresión de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid, la apuesta por los precios razonables en buena parte de las ferias de arte que se han celebrado este año, el descenso del número de galerías participantes en muchas de ellas o la disminución de las donaciones privadas a museos internacionales, siendo el MOCA y la Albertina los casos más llamativos, vienen dando fe en los últimos meses de que las repercusiones de la crisis económica se han extendido también al ámbito del arte y la cultura; sin embargo, la excelente acogida que la retrospectiva de Sorolla tuvo en el Museo del Prado (casi 460.000 visitantes) o los exitosos balances de las últimas ediciones de la Frieze Art Fair de Londres o la FIAC de París han puesto también de relieve la solidez del mercado artístico y la vital importancia de emprender iniciativas novedosas y de calidad que permitan a los centros de arte ampliar su público y sus expectativas de crecimiento.

El diario El País se hace eco hoy de las estrategias puestas en marcha con estos fines por dos museos españoles y dos británicos: Prado, Reina Sofía, Tate Modern y National Gallery. En una etapa marcada por la caída del presupuesto invertido en cultura, se hace más necesario que nunca optimizar recursos y rentabilizar las colecciones permanentes de cada uno de estos centros. Esa es la principal apuesta anticrisis de Miguel Zugaza, director del Museo Nacional del Prado, quien confía en la revalorización de los impresionantes fondos de la pinacoteca y en el mantenimiento de sus actividades temporales para hacer frente a la situación. Buen ejemplo de ello lo encontramos en la antológica dedicada a Juan Bautista Maíno que se muestra en las salas del centro hasta el próximo enero: aproximadamente la mitad de las obras expuestas del alcarreño proceden de las propias colecciones del Prado. Aunque Zugaza reconoce que las partidas con que cuenta su centro son más limitadas, afirma que no descenderá en absoluto la calidad de su programa expositivo.

Por su parte, Nicholas Penny, director de la National Gallery londinense, aboga por diseñar muestras que atraigan al público por su temática (en la línea de la propuesta del Museo Thyssen con "Lágrimas de Eros") y por el empleo de agresivas técnicas de marketing, pero reniega de las exposiciones-espectáculo que buscan el entretenimiento del espectador por encima de su aprendizaje de conocimientos.

Vicente Todolí, director de la Tate Modern, opina que el recurso de presentar fondos de la colección permanente de los museos bajo el envoltorio de las exposiciones temporales sólo funciona en el caso de los museos de arte "antiguo" o "clásico". Dado que su centro, como el resto de los museos británicos, es sufragado por el Gobierno inglés en un 40% y depende en lo restante de aportaciones privadas, busca captar un público que, además de disfrutar del arte, aporte ingresos en la tienda de la Tate o en su cafetería/restaurante. Sin embargo Todolí no aceptaría abrir "franquicias" de la Tate Modern en otros países, como el Louvre, el British Museum y el Guggenheim harán en Dubai, pues se muestra contrario a todo intento de colonización cultural y de ir más allá del mero asesoramiento.

Y por último, Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía de Madrid, también reticente a la apertura de "franquicias" como mecanismo de financiación, apuesta por un regreso a los orígenes para el MNCARS y por la potenciación de las actividades que caracterizan de forma primaria a todo museo como tal: la investigación, la educación y la colaboración de unos y otros centros de arte para revitalizar ambas.

Se trata, en suma, de distintas posturas a la hora de hacer frente a la crisis, de diferentes ideas para combatir el descenso en los presupuestos de estos museos a base de iniciativas que combinen calidad y audiencia.